Bouzas es uno de esos pueblos alejados de la mano de dios, situado en un profundo valle a mitad de camino entre Ponferrada y el Morredero. Un lugar donde en invierno no debe ser fácil vivir, pero donde presta ir en verano y mucho más en estos días de intenso calor.
Como sucede con muchos de estos pueblos, ha pasado de estar casi abandonado a vivir una "segunda juventud", con varias casas rehabilitadas que dotan al pueblo de un encanto, ya de por si especial debido al enclave en el que está situado, que lo hacen digno de una visita.
Aprovechando sus fiestas patronales nos acercamos hasta allí para realizar una ruta de la que nos habían hablado muy bien: La Ruta del Valle del Oso, hasta Palacios de Compludo.