Siempre me han llamado la atención los deportes invernales, y
más desde que descubrí el esquí; por contra, para alguien que suele realizar
sus actividades en solitario, como es mi caso, los deportes de invierno
multiplican los riesgos, de ahí que todavía no hubiese dado el paso hacia el esquí
de montaña o hacia las rutas en raquetas.
El pasado Domingo por fin pude realizar una de estas actividades: las
raquetas de nieve, al encontrar un grupo de amigos, con experiencia y dispuestos a acompañarnos en nuestro debut en esta disciplina.